Abismación e ingravidez

No hay en la naturaleza pasión de una impaciencia tan demoníaca como la de quien, estremecido al borde de un abismo, piensa arrojarse a él. (Edgar Allan Poe, El demonio de la perversidad). ¿Cómo rasgar un día de aquella jaula hermética el sello azul y al cielo interminable salir donde los astros son ya música y el cuerpo sombra vagarosa […]