¿Qué me importa sufrir si soy poeta?

Armando había venido a este mundo a sufrir, que es a lo que vienen los poetas. En el lugar que ocupa su apellido debió haber lucido un «García» poco literario, heredado de su madre, una vasca que había vuelto de Buenos Aires sin suerte ni plata, con nueve meses de espera tensa tras compartir lecho con un marinero italiano. Pero […]