Corita Kent: la monja pop

Hace ya años que los contables que gobiernan el mundo del arte lo han convertido en un polvoriento pero muy rentable espanto para consumo de toreros, promotores inmobiliarios, futbolistas, alcaldes de pueblo costero valenciano, banqueros y sus respectivas fulanas. Nada que objetar al respecto y muy especialmente desde que los artistas son los primeros en arrastrarse, si es necesario con […]