Cuando llueven ranas

«A las cinco de la tarde, el cielo sobre la ciudad de Londres estaba en calma. De repente, sin previo aviso, comenzó a soplar un fuerte vendaval que hizo volar sombreros y toldos por doquier. El sol se ocultó y una densa oscuridad cayó sobre las calles. La vista apenas alcanzaba dos pasos. En ese momento, desde el cielo, empezó […]