Revancha de la asesina emplumada

«Sufrí el ataque de una gaviota el pasado 16 de mayo. Primero pasó rozándome. Luego me sobrevoló. Me golpeó dos veces. Defecó en mi cabeza». El testimonio, referido en una carta al director de un periódico catalán, tiene tintes apocalípticos que harían bizquear de placer al mismísimo Pedro Piqueras. El espectador asiste anonadado al retrato de un abusón de los […]