Carta de amor a la Infanta Elena

Si es una convención comúnmente aceptada el que todos los republicanos son bobos, nunca se nos ocurrió pensar a los que no somos republicanos que nuestra cabeza de partido, siendo Rey, fuera también como los adoradores de la tricolor, pero el guardiolismo imperante y amenazante ha hecho que Don Juan Carlos I —familiar al fin y al cabo de Fernando […]