Manuel Jabois: Lobo

Lo encontró M. deambulando por las calles de Coimbra y frecuentando los flotantes círculos universitarios que reverberan en la ciudad de las francas Repúblicas. Tenía los ojos azules, el pelo rizo y un cuerpo menudo y pequeño por el que colarse entre el gentío del bar de Zè las noches de los miércoles, cuando se atrevían los valientes con la […]