11 miradas, 11 párrafos, 11 libros, 11-S

El 11-S nos dejó su reguero de amargas guerras, lágrimas saladas, dulces revanchas y ácida inconvivencia. También dejó libros, cientos, de los que apenas sobresalen dos decenas. No buscan apenas respuestas; sí dejan muchas preguntas. Y como hasta las catástrofes viven de sus podios imaginarios, se dice que el mejor es El hombre del salto, de Don de Lillo. Se dice. Porque convendría no olvidar La Carretera de McCarthy, que escapa de los hechos, los ignora incluso, pero es una crónica deudora del 11-S y su huracán de civilizaciones erectas, de violencia con barba y también con after-shave, de supervivencia para los que vienen. O la valentía intelectual que Ian McEwan sitúa en un Sábado cualquiera, donde igual los buenos no son tan buenos. O la deliciosa y quirúrgica insolencia de Oskar Schell, un niño de 9 años, con el que Safran Foer afronta interrogantes con una mirada sabihonda e inocente, similar a la de ese otro Oskar que contempló el ascenso del nazismo en El tambor de hojalata. O el informe de la comisión oficial del Congreso, que fue best-seller en EE.UU. y está mejor escrito que muchos libros de ficción. O aquel desayuno en el piso 107 de la torre norte que Beigbéder inventa porque “es el mejor modo de saber qué pasó”. Quizá también el único.

Estas son, once años después, las once miradas, en once párrafos, de los once libros más destacados para Jot Down sobre el once-ese.

 

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DON DELILLO / DISECTOMÍA DE UN INSTANTE

El hombre del salto. Ed. Seix Barral

«Pasó junto a una hilera de coches de bomberos y ahora estaban vacíos, con las luces destelleando. No se hallaba a sí mismo en las cosas que veía y oía. Dos hombres pasaron corriendo con una camilla en la que iba alguien bocabajo, con el pelo y las ropas humeándole. Se quedó mirándolos mientras se perdían en la conmocionada distancia. Allí era donde todo estaba, a su alrededor, desprendiéndose, las señales de las calles, las personas, cosas que no lograba nombrar. Luego vio una camisa cayendo del cielo. Andaba y la veía caer, agitando los brazos como nada en esta vida.»

 

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IAN McEWAN / PREGUNTAS INCÓMODAS

Sábado. Ed. Anagrama

«Dan las noticias mientras muele los granos de café. La nueva locutora es una mujer atractiva y morena cuyas cejas depiladas, que trazan un amplio arco, expresan sorpresa ante el reto de otra mañana más. Primero, fotos de un puente en la autopista con veintenas de autocares que transportan a la ciudad asistentes a lo que calculan que será la protesta pública más grande nunca vista. Luego aparece un reportero en medio de una temporana aglomeración de manifestantes junto al Embankment. Todo este despliegue de felicidad es sospechoso. A todos les emociona salir juntos a la calle: la gente se abraza a sí misma, al parecer, y entre sí. Si piensan  ̶ y quizás tengan razón ̶  que la tortura incesante, las ejecuciones sumarias, la limpieza étnica y el genocidio ocasional son preferibles a una invasión, deberían estar tristes.»

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JONATHAN SAFRAN FOER / LA AUSENCIA

Tan fuerte, tan cerca. Ed. Lumen

«“Su espíritu está allí”, dijo mamá, y eso me hizo enfadar de verdad. “Papá no tenía espíritu —dije—. Tenía células”. “Su recuerdo está allí”. “Su recuerdo está aquí”, dije, señalándome la cabeza. “Papá tenía espíritu”, dijo ella, como si rebobinara un poco en nuestra conversación. “Tenía células —repliqué—, que ahora están esparcidas por los tejados, y por el río, ¡y por los pulmones de millones de personas de Nueva York que lo respiran cada vez que hablan!”. “No deberías decir esas cosas”. “¡Pero es la verdad! ¿Por qué no puedo decir la verdad?”. “Te estás descontrolando”. “Que papá muriera no significa que seas ilógica, mamá”. “Yo creo que sí”. “Pues no”. “Cálmate Oskar”. “¡Que te jodan!”. “¿Disculpa?”. “Lo siento, quería decir que te follen”. “Necesitas un respiro”. “¡Necesito un mausoleo!”. “¡Oskar!”. “¡No me mientas!”. “¿Quién está mintiendo?”. “¡Dónde estabas!”. “¿Dónde estaba cuándo?”. “¡Ese día!”. “¿Qué día?”. “¡El día!”. “¡Dónde estabas!”. “Estaba en el trabajo”. “¿Por qué no estabas en casa?”. “Porque tengo que ir a trabajar”. “¿Por qué no me recogiste en el colegio, como las otras madres?”. “Oskar, llegué a casa tan pronto como pude. Tardo más en llegar a casa que tú. Creí que sería mejor que nos encontráramos aquí en lugar de tenerte esperando en el colegio a que fuera a buscarte”. “Pero deberías haber estado en casa cuando llegué”. “Ojalá hubiera estado pero me fue imposible”. “Deberías haberlo hecho posible”. “No puedo convertir lo imposible en posible”. “Deberías haberlo hecho”. “Llegué a casa lo antes que pude”., dijo ella. Y entonces rompió a llorar.»

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MARTIN AMIS / EN LA PIEL DE…

Los últimos días de Mohamed Atta. El Segundo avión. Ed. Anagrama

«“Purifica tu corazón y límpialo de toda mancha. Olvida e ignora eso que llaman mundo”. Mohamed Atta no era religioso; ni siquiera era especialmente político. Se había aliado con los militantes islamistas porque la yihad era, en muchos aspectos, la idea más carismática de su generación. Aunar ferocidad y rectitud en una sola palabra: nada podía competir con eso. Se adhirió a la idea, e hizo cosas que impresionaron a sus padres: coleccionar citas, obras de caridad, peregrinajes, teorías conspirativas, etc., como otra gente colecciona autógrafos o posavasos. Y esa era una idea que se acoplaba muy bien a su carácter. Si quitabas toda aquella broza de fe, el fundamentalismo se acoplaba bien a su carácter, y con casi una siniestra precisión”.»

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FRÉDÉRIC BEIGBÉDER / CAFETERÍA CON VISTAS

Windows on the World. Ed. Grasset

«Ya conocen el final: todos mueren. Por supuesto, la muerte nos llega a todos, un día u otro. Lo original de esta historia es que todos morirán a la vez y en el mismo lugar. ¿Crea la muerte lazos entre los hombres? No parece: ni siquiera hablan entre ellos. Ponen mala cara, como todos los que madrugan y mastican su desayuno en una cafetería de lujo. De tanto en tanto, algunos fotografían las vistas, las más bonitas del mundo. Tras los edificios cuadriculados, el mar es redondo; las estelas de los buques dibujan formas geométricas. Ni las gaviotas llegan tan alto. La mayoría de los clientes del Windows on the World no se conocen entre ellos. Cuando sus miradas se cruzan accidentalmente, se frotan a la altura de la garganta y vuelven a hundir sus ojos de inmediato en los periódicos. A principios de septiembre, primera hora de la mañana, todo el mundo está de mal humor: las vacaciones han terminado, ahora toca aguantar hasta el día de acción de gracias. El cielo está azul pero nadie lo aprovecha”.»

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CORMAC McCARTHY / VIOLENCIA DESNUDA

La Carretera. Ed. Mondadori

«No, estoy diciendo verdades. Tarde o temprano nos cazarán y nos matarán. A mí me violarán. A él también. Nos van a violar y después de matarnos nos devorarán pero tú no quieres reconocerlo. Tú prefieres esperar a que eso pase. Pues yo no. No puedo. Se quedó allí sentada fumando un tallo enclenque de parra seca como si fuera una especie de extraño cigarro puro. Sosteniéndolo con cierta elegancia, la otra mano sobre sus rodillas recogidas. Ella le miró del otro lado de la pequeña llama. Antes hablábamos de la muerte, dijo. Ya no. ¿Y sabes por qué?

No. No lo sé. Porque la muerte está aquí. No hay otra cosa de qué hablar.»

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ANTONIO MUÑOZ MOLINA / BIOLOGÍA DE NUEVA YORK

Ventanas de Manhattan. Ed. Seix Barral

«“Yo oigo las sirenas y los murmullos de Nueva York”, escribe Lorca en una carta a su familia. De nuevo se oyen sirenas, pero ahora mucho más lejos, traídas desde otro extremo de la ciudad por un cambio del viento. Con los ojos abiertos, con la clarividencia neurótica del insomnio, veo como en un sueño los morros anchos y las hileras de luces rojas y azules de las ambulancias, la pintura roja y los cromados relucientes de los camiones de bomberos y sus luces destelleando en los escaparates de las tiendas cerradas y en el asfalto con brillos de grasa de las oscuras calles laterales, en el negro charolado de las bolsas de basura. La ventana de otro apartamento igual que éste se ilumina sobre el patio, sobre las máquinas y las tuberías del aire acondicionado, y un poco después de escuchan pasos y el ruido del ascensor. Quizás es más tarde de lo que yo imaginaba y la gente madrugadora ya empieza a levantarse para ir al trabajo. La ciudad entera parece que duerme un sueño agitado de alarmas, que permanece inmóvil en un duermevela de pesadillas posibles, ahora que se ha vuelto vulnerable.»

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NOAM CHOMSKY / LA OTRA AMÉRICA

11/09/2011. ¿Existía alguna alternativa?  Ed. RBA

«Si se quiere considerar la cuestión con seriedad, debe reconocerse que, en gran parte del mundo, Estados Unidos está considerado como uno de los principales estados terroristas. Y con buenas razones […] Ha quedado más bien claro que el problema debe ser afrontado para reducir la amenaza, antes que amplificarla. Cuando las bombas del IRA explotaban en Londres, nadie invocó el bombardeo de West Belfast o de Boston, fuente principal de gran parte del apoyo financiero del IRA. Al contrario, se arrestó a criminales y se intentó actuar sobre las motivaciones que explican el terrorismo. Cuando se atentó contra un edificio federal en Oklahoma City, hubo quien propuso bombardear Oriente Medio, y habría ocurrido probablemente si se hubiese descubierto que los responsables venían de allí. Cuando se supo en camb io que se trataba de una cuestión interna, relacionada con las milicias de extrema derecha, nadie pensó en borrar del mapa Montana o Idaho. Al contrario, hubo una caza al culpable, que fue arrestado, procesado, condenado, y hubo un intento de entender las reivindicaciones que originaron tales crímenes para afrontar el problema. Prácticamente, cada crimen   ̶  un robo por la calle como una terrible atrocidad̶  ̶  tiene sus razones, y por lo general se descubre que sólo algunas son serias y que merecerían ser tomadas en consideración. Frente a los crímenes, de cualquier entidad éstos sean, existen modos eficaces y legales de proceder. Y hay precedentes.»

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JOHN UPDIKE / OLOR ENEMIGO

Terrorista. Ed. Tusquets

«Ahmad ha notado cómo el hombre de acercaba, y luego el contacto osado, ponzoñoso, en el hombro. Ahora también percibe, demasiado cerca de su cabeza, el estómago del tipo, cuyo calor se desprende acompañado de un olor, de varios olores: un extracto compuesto de sudor y alcohol, judaísmo e impiedad, un perfume impuro agitado con la consulta a su madre, esa madre de la que se avergüenza y a la que trata de esconder, de guardar sólo para sí. Las dos voces adultas se han entrelazado de manera coqueta, repugnante, dos animales infieles y envejecidos simpatizando en el cuarto contiguo. El señor Levy, tras bañarse en la cháchara de ella, en su deseo insaciable de agobiar al mundo con la visión sentimental que tiene de sí misma, se siente ahora autorizado a desempeñar con su hijo un papel paternal, amistoso. La lástima y el atrevimiento han espoleado esa cercanía indecorosa, olorosa. Pero el Corán exige que los fieles sean corteses; y este judío, pese a haberse autoinvitado, es un huésped en la tienda de Ahmad.»

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ORIANA FALLACCI / TEORÍA DE LA BILIS RAZONADA

La rabia y el orgullo. Ed. El Ateneo

«No entendéis o no queréis entender que si no nos oponemos, si no nos defendemos, si no luchamos, la yihad vencerá. Destruirá el mundo que, bien o mal, hemos conseguido construir, cambiar, mejorar, hacer un poco más inteligente,  menos hipócrita e, incluso, nada hipócrita. Y con la destrucción de nuestro mundo destruirá nuestra cultura, nuestro arte, nuestra ciencia, nuestra moral, nuestros valores y nuestros placeres… ¡Por Jesucristo! ¿No os dais cuenta de que los Osama bin Laden se creen autorizados a mataros a vosotros y a vuestros hijos, porque bebéis vino o cerveza,  porque no lleváis barba larga o chador, porque vais al teatro y al cine, porque escucháis música y cantáis canciones, porque bailáis en las discotecas o en vuestras casas, porque veis la televisión, porque vestís minifalda o pantalones cortos, porque estáis desnudos o casi en el mar o en las piscinas y porque hacéis el amor cuando os parece, donde os parece y con quien os parece? ¿No os importa nada de esto, estúpidos? Yo soy atea, gracias a Dios. Pero no tengo  intención alguna de dejarme matar por serlo.»

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Comisión Nacional sobre Ataques Terroristas del Congreso de EE.UU / LOS HECHOS

The 9/11 commission report

«El martes 11 de septiembre de 2001 amaneció templado y casi sin nubes en la parte este de Estados Unidos. Millones de hombres y mujeres se disponían a ir a trabajar. Algunos fueron a las Torres Gemelas, la estructura arquitectónica emblemática del complejo del World Trade Center en la ciudad de Nueva Cork. Otros se encaminaron a Arlington, Virginia, hacia el Pentágono. Al otro lado del río Potomac, el Congreso de Estados Unidos celebraba sesiones de nuevo. En el otro extremo de Pensilvania Avenue, la gente empezaba a hacer cola para visitar la Casa Blanca. En Sarasota, Florida, el presidente George W. Bush salió para una carrera matutina.»


Joan Laporta: “¿Dónde está la transparencia de esta directiva?”

Hotel La Gavina, S’Agaró. Pasan más de veinte minutos de la hora acordada cuando Joan Laporta (Barcelona, 1962) se incorpora a la conversación animada que mantenemos con su jefe de prensa sobre los rusos del Español y Harry Potter. Se disculpa por el retraso, una urgencia doméstica ineludible. Son sus primeras vacaciones como político después de siete años de disfrutarlas como presidente del Barça y otros cuantos siendo sólo un abogado de la Barcelona bien, que no es poco. De todos modos, no es nuevo en esto de la política: ya lo intentó en los 90 con el Partido por la Independencia de Colom y Rahola. Aplazó esa aventura por una que, con el tiempo, se ha demostrado más exitosa: de feroz opositor del nuñismo a presidir el mejor Barça de la historia. Ahora retoma el anhelo de presidir una Cataluña independiente liderando su propia formación, Democracia Catalana, que ya cuenta con representación en el Parlament catalán y en el ayuntamiento de Barcelona.

¿Qué le parece el trato tan distinto que se ha dispensado a la publicación de las fotos en traje de baño de la ministra Pajín y a las suyas?

No lo voy siquiera a comentar. Bueno, sí. En realidad sí. Me da igual lo que piense la gente, sé lo que pienso yo. Sé que cada vez que me acuerdo de los triunfos del Barça, del 2 a 6… tengo que celebrarlo.  Y no se me ocurre una manera mejor de hacerlo que en buena compañía: mujeres, puros y champán —ríe especialmente divertido—. Champán ¿eh? insiste. No puedo evitarlo. Eso es lo que me parece.

¿Cree que se corresponde con su imagen real? ¿Qué imagen le gustaría proyectar de usted mismo?

La imagen que me gustaría proyectar es tal y como soy. En vacaciones estoy con mis hijos, disfrutando en el barco que me ha dejado un amigo… La imagen de un tipo normal. Un tipo que en los momentos en los que toca trabajar trabaja lo que puede y más. Soy una persona a la que le gusta trabajar. Y los momentos en los que puedo divertirme también los aprovecho, aunque son muy pocos en comparación con los otros. Siempre se magnifica todo lo que hace referencia a la diversión y a pasar un buen rato, no puedes hacer nada. No es una cuestión que me afecte excesivamente. Ahora bien, cuando se quiere dar una imagen distorsionada… En nuestros ratos de ocio pasamos el rato como nos apetece, ya me dirás tú si estoy haciendo daño a alguien o estoy haciendo algo mal. Pero a veces el sentido que se da a estas “noticias”… allá ellos, ya estoy acostumbrado.

¿Ha tenido tiempo en algún momento de estos diez últimos años de pararse a pensar qué es en lo que quería convertirse? ¿Se reconoce en este tránsito?

¡Claro que me reconozco! Prácticamente no he cambiado nada de como era hace diez años. Los momentos que quizá más me han hecho cambiar fueron cuando tuvimos las amenazas de los violentos. Esto sí que provocó un cierto cambio en mi vida porque pasamos a tener que llevar seguridad y esto, familiarmente, cambió muchas de las dinámicas que teníamos. Luego vino la separación… Desde el punto de vista personal te diré que he cambiado, sí. En el aspecto profesional no: sigo teniendo mi trabajo de abogado, no he dejado de ir ningún día a mi despacho, es mi manera de ganarme la vida y he intentado, como todo el mundo, trabajar y prosperar. ¿Hacia dónde va mi vida? ¿Cómo ha ido mi vida? No me gusta mirar atrás porque son cosas que, para lo bueno y para lo malo, ya han pasado. Siempre hacia adelante. El presente. El futuro.

¿Sigue recibiendo amenazas de los Boixos Nois? ¿Tiene miedo a encontrárselos en un pasillo del Camp Nou ahora que parece que les han vuelto a abrir las puertas?

He vivido con este miedo durante muchos años y quizá ya me he acostumbrado. No voy a cambiar mis hábitos. Me da la sensación de que esta directiva tiene pactos ocultos con los Boixos Nois y los que predican la transparencia deberían practicarla más. Yo estoy muy satisfecho de haber tomado la decisión de no hacer concesiones a los violentos en su momento. No cedimos. No tuvimos ninguna tolerancia con los que querían hacer del campo su espacio para manifestarse con conductas violentas en lo que tiene que ser un espectáculo, como el fútbol. Tomamos una decisión que comportaba unos riesgos y los asumimos. ¿Que ahora lo están haciendo de otra manera? ¿Que están haciendo ciertas concesiones? Poner una grada a la que pueden entrar personas que no sean socias —alrededor de 1400—, violentos encubiertos cambiados de nombre… pues sí, hay cierto riesgo.

Su lucha contra los violentos seguro que formará parte de su legado, pero ¿cómo le gustaría ser recordado a Joan Laporta?

Si hay legado, que creo que con lo que he hecho en el Barça sí lo hay, se ha conseguido con un secretario técnico que se llama Txiki Beguiristain, un director general que se llama Joan Oliver, unos compañeros de Junta Directiva, Frank Rijkaard, Henk Ten Cate, Pep Guardiola, Tito Vilanova… Pep ha conseguido la excelencia, por descontado, ha superado todas las expectativas, pero todo es un proceso. Y, sobre todo, los que tienen más mérito son los jugadores. Hemos tenido a los mejores jugadores. Ahora he dado el salto a la política; tenemos un diputado en el Parlamento de Cataluña y un concejal en el Ayuntamiento de Barcelona.

En ambos casos, usted. ¿Tan pequeño es su partido que tiene que acaparar todos los cargos?

La política no es sencilla. Al ir en coalición el control sobre lo que se hace con mi nombre no lo tengo yo, y eso es un riesgo. Quiero que el partido vaya creciendo, ir explicando nuestra propuesta política. Propuesta que, antes que nada, trabaja para la independencia de Cataluña desde un punto de vista fundamentalmente económico y de defensa de nuestros derechos y libertades. Con una base económica muy contundente, en el sentido que tenemos que acabar con el expolio fiscal que sufre Cataluña desde el liberalismo económico y la libertad de conciencia. Y, sobre todo, teniendo muy claro que en las manos de los votantes catalanes está la independencia. Hoy, mayoritariamente, están votando a CiU. De los 800.000 que votan a Convergencia, 600.000 votarían sí a la independencia.

¿Cómo se entiende que en el momento más álgido del independentismo sociológico éste esté tan fraccionado políticamente? ¿Se siente, de algún modo, responsable de ello? ¿Cuál es su estrategia? ¿Un gran partido independentista o muchos independentistas en todos los partidos?

Este análisis es interesante. Pero miremos el resultado de todo esto: la independencia está en manos de los votantes de CiU. Esto es así. Piensa que se ha estado durante muchos años intentando criminalizar el trabajo a favor de la independencia desde los poderes fácticos, desde la caverna mediática, desde los vigilantes del gueto, que son los españolistas que hay en Cataluña a los que les parece bien que todo siga como está porque a ellos las crisis les afectan mucho menos. Quieren hacer cambios lampedusianos, hacer ver que todo cambia… ¡ahora votar a CiU es el cambio! —se ríe—. No se lo cree nadie. Siguen en la vía autonómica, de cambio nada. Y los indignados, que quieren tantos cambios, que se pongan al lado de la propuesta de independencia para Cataluña y haremos un estado nuevo, el estado catalán. Lo construiremos sin apriorismos, con todos los principios, derechos y libertades, desde la base, con fundamento.

¿Se ve capaz de sostener esta postura en el Congreso, en Madrid?

No podría porque es incompatible, pero es un debate que tenemos en el partido. Era de prever que las elecciones al Congreso se precipitaran y ahora estamos evaluando si es un momento idóneo para presentarse o si tendremos que volver a ir en coalición. Nuestras pretensiones serían conseguir representación en el Congreso para plantear claramente el derecho que tenemos los catalanes y las catalanas y las aspiraciones nacionales que tenemos para Cataluña.

¿Sigue de cerca la actualidad política estatal?

Sigo absolutamente la política del Estado porque, hoy por hoy, dependemos políticamente de este estado y no hacerlo sería una temeridad. Nuestra propuesta no va contra el estado español ni contra ningún otro estado de la comunidad internacional. Nuestra propuesta es a favor de Cataluña.

¿Se ve capaz de fabricar independentistas españoles? ¿De hacer a España partícipe de su proyecto independentista?

Lo has dicho muy bien: sí. España ha evolucionado democráticamente desde la Constitución, desde el 78. Ha tenido una evolución democrática. Lo que sí es cierto es que todavía hay una parte de España nostálgica que además es muy nacionalista y le cuesta entender que Cataluña es una nación y que los catalanes tenemos derecho a constituirnos en un estado. Pero hay una parte de España que ha evolucionado democráticamente a la que un planteamiento de este tipo, bien argumentado, lo podrían comprender y participar con normalidad del proceso. Generalmente gente joven libre de pensamiento que puede entender perfectamente esta postura. Es difícil sobre todo porque hay un poder mediático instrumentalizado por el poder político español más rancio que hace que esta vía sea considerada una utopía, en el mejor de los casos. Algunos tratamientos son impropios de personas que se hacen llamar demócratas. Pero sí, me veo capaz.

Si estuviera empadronado en Burgos, ¿a quién votaría en las próximas elecciones?

¿El 20N? ¡Es que no lo estoy! Esto es ficción y a mí me gusta tocar con los pies en el suelo. Respeto mucho a los españoles, sean de donde sean; tengo grandes amigos españoles, pero soy catalán. Si fuera español… Es como si me dijeras “si no fueras del Barça…” pero es que soy del Barça; nací del Barça, soy del Barça y cuando muera seré del Barça. No seré de los que cambian de equipo en el último minuto para que no muera uno del Barça haciendo referencia a ésta frase atribuida a Peppino Prisco, eterno vicepresidente del Inter de Milán—. ¿Qué votaría? Es que aún estoy pensando… si fuera español, qué votaría. No, lo siento, me cuesta mucho.

De cualquier modo, se sienta como se sienta, como ciudadano de la provincia de Barcelona está convocado a las urnas el próximo 20 de noviembre.

Votaría la opción que, primero, defienda únicamente los intereses de Cataluña, que no tenga dependencia de partidos estatales. Esta sería mi opción. Me gustaría una gran coalición catalanista en estas elecciones. Creo que a Madrid, los que no dependemos de partidos estatales, tenemos que ir juntos.

¿Cree usted en los Països Catalans?

Absolutamente. Existen. De Salses a Guardamar y de Fraga a Maó. Es una realidad sociológica, una realidad cultural. No está estructurada políticamente de manera homogénea; está Catalunya, el País Valencià, la Catalunya del Nord… y esto es lo que hoy por hoy constituye los Països Catalans. Y además es un área de prosperidad económica de primera magnitud en el sudeste de Europa. Por lo tanto es una aspiración política que hemos de tener los catalanes estructurada de una manera que respete la identidad, que ya está muy marcada, de cada territorio que la compone. En este aspecto siempre he pensado en una confederación o una federación.

¿Qué le parece entonces que un presidente de los Països Catalans haya dimitido presionado por las sospechas de corrupción? ¿A usted quién le paga los trajes?

Mis vestidos me los pago yo se ríe—. Lo de Camps ha durado demasiado tiempo. Ha habido mucha presión mediática y tampoco ha quedado muy claro. Me parece que los políticos tienen que dejar de ejercer sus cargos como consecuencia de lo que quiere la ciudadanía. Pero no puedo hacer un análisis objetivo porque no conozco a fondo al caso.

¿Cree que lo que ha ocurrido en Valencia es una excepción? ¿Un síntoma? ¿Una consecuencia?

Yo en esto todavía tengo ilusiones, ideales… he visto que hay muchas luchas de poder, pero quiero quedarme al margen de esta manera de hacer política. Veo desproporcionado que un presidente de la Generalitat dimita por este motivo. No lo veo bien.

¿Por cuánto se vendería usted? Salvador Sostres siempre afirma que los que dicen que no tienen precio son los que acaban saliendo más baratos.

Salvador tiene estas cosas —se ríe—. Lo primero que te viene a la cabeza es que, evidentemente, nunca te venderías. He dado el paso a la política porque creo que se pueden cambiar las cosas. Pero sí, me han intentado comprar un par de veces en mi vida. Es una decepción muy grande. Te dicen que lo hace todo el mundo… saben hacerlo, saben exponer sus argumentos. Lo único que puedo decirte es que cuando lo han intentado no lo han conseguido. No he caído en la trampa, y son a veces muy golosas. Cuando eres contundente en este tema lo que molesta es que te lo vuelvan a plantear. Entonces ya te cabreas.

Hay quien dice que la diferencia entre su generación y las generaciones de prohombres barceloneses que les han precedido es que mientras que aquella leía a Segarra y a Pla ustedes sólo leen libros de marketing y management. ¿Se reconoce en este retrato?

Soy una mezcla. Estoy leyendo a Germà Bel, Espanya, capital París. Siempre me ha gustado leer, especialmente en verano. Excepto libros de management. En eso no soy un ejemplo. A ver, qué me gusta… Cien años de soledad; leer a García Márquez me ha entusiasmado siempre. A Pla, también. Y también me gusta otro tipo de novela más ligera, como John Grisham. Me gusta porque todas sus novelas hacen referencia a abogados, me entretienen mucho. Me gustan los libros de historia novelada, biografía… El libro que más he disfrutado leyendo es Un hombre, de Oriana Fallacci. Una biografía que me gustó bastante fue la de Napoleón. Encuentro más respuestas en estos libros o en un buen artículo de fondo periodístico que en un libro de management o de marketing. Poquísimas veces me verás leer un libro de este tipo.

Los medios… ( no deja acabar la pregunta )

¿Mi relación con los medios? —ríe—. Magnífica. Magnífica. Es una luna de miel permanente.

En qué sección le molesta más salir: ¿deportes? ¿Política? ¿Sucesos? ¿Judicial?

Todas, todas. Los quiero a todos. Me gustan todos.

Quizá haya algún articulista que pueda salvarse de la quema.

Tengo articulistas de cabecera, muchos. No quiero decirte uno para no quedar mal con los demás.

Dígame alguno y pondremos puntos suspensivos.

Los artículos de Xavier Sala i Martín me los leo todos. Xavier es un amigo y además tengo el privilegio de compartir con él muchos ratos. Víctor Alexandre; me gusta mucho el análisis que hace de las cosas. Cuando un periódico publica algún artículo de Joan Ramon Resina también me gusta leerlo porque, desde la distancia, tiene una opinión muy válida. Periodistas que tengo siempre como referencia y lo que dicen me interesa, muchos también: Antoni Bassas… me sabría mal olvidarme alguno.

No me ha dicho ninguno de la prensa deportiva. ¿Se puede separar el grano de la paja?

No, estamos hablando de artículos que me pueden ayudar a encontrar claves y respuestas. En la prensa deportiva hay periodistas que hacen análisis muy interesantes. Es una prensa que es mucho más radical, mucho más… no sé cómo decirlo… maniquea, sí. Quizá sea eso. Es o blanco o negro. Sin matices. En cambio la otra es más de matiz y en el matiz está la verdad. La prensa deportiva es sensacionalista. Cuando encuentras a un periodista en la prensa deportiva que hace un análisis con matices sin caer en maniqueísmos entonces o dura poco o el entorno lo acaba transformando. No analizaré periodistas deportivos. No me atreveré.

En la candidatura de 2003 parecía que los perfiles estaban muy definidos. Profesionales destacados, unos especialistas en gestión económica, otros en marketing… pero usted “sólo” era un abogado. ¿Cómo acabó liderando ese proyecto?

Era el que se lo creía y, además, lo había parido. Entonces es mucho más fácil. Llevaba ya unos años, desde el Elefant Blau, construyendo una propuesta para el Barcelona. Me divertí mucho en esa campaña. Me encantaban los ratos antes de los actos electorales. Me era muy sencillo transmitir el mensaje. El asesor me daba cuatro claves, pero teníamos todas las vertientes controladas. El mensaje que explicábamos era el Barça que sentimos, el que para nosotros tenía que ser, y estoy muy contento de haberlo conseguido.

Pero, a toro pasado, parece que era un grupo muy heterogéneo.

Éramos los que teníamos el Barça en la cabeza: Alfons Godall, Rafa Yuste en su momento, Xavier Sala cuando se incorporó, Josep Ignasi Macià, Xavier Begués… los que siempre habíamos estado. Los del grupo del actual presidente y los del grupo de Ferran [Soriano] creo que aportaron mucho, uno el tema de marketing y el otro en el tema económico, a pesar de que ya teníamos gente que había hecho el estudio económico del Barça. Alfons Godall lo tenía muy bien estructurado y para los que vinieron del grupo de Ferran fue muy fácil integrarse porque eran personas, especialmente Ferran, con una gran capacidad.

¿Llegaron a ser amigos?

Sí, sí, sí. Una campaña electoral une mucho. Es como la mili, que cuando acabas todo son emociones y abrazos. Éramos de una nueva generación… Pensaba que teníamos que dar ejemplo y hacerlo muy bien, muy bien, porque si no nos destrozarían. Para los vigilantes del gueto, que también quieren controlar el Barça de manera sistemática y que ahora lo vuelven a tener controlado, éramos unos outsiders. Decían que no nos tocaba y nosotros hicimos una revolución. Ellos se incorporaron e hicimos la revolución todos juntos. Lo que pasa es que unos duraron seis meses, como el grupo del actual presidente. ¡Querían cambiar el entrenador al cabo de seis meses! Querían poner a Scolari, se les vio el plumero. Querían cambiar al director general, que era Ferran Soriano y ese año lo estaba haciendo de coña… ¿Por qué? Porque sus libros de marketing decían que no podía coincidir el vicepresidente económico con el director general. Eso sí: querían poner a uno de los suyos de director general. Querían echar a Txiqui y a Rijkaard antes de finalizar la temporada para traer a Scolari pero, entretanto, poner a Pere Gratacós, ¡qué casualidad! ¡Esto el primer año! Se querían cargar a Txiqui, Rijkaard… y a Ten Cate, por cierto, que iba en el paquete con Rijkaard. Ten Cate, que es un tipo extraordinario… El primer año no ganamos la liga por un pelo, después de una segunda vuelta espectacular, porque dijimos “traemos a Davids” después de que Rijkaard y Johan [Cruyff] hubieran estado hablando de temas deportivos y dijeran “vamos a traer a un tipo en el medio del campo que nos equilibre esto”. Eso fue un punto de inflexión clarísimo. Siempre digo que soy cruyffista, tengo el privilegio de conocer a Cruyff y poder contar con sus consejos. No sólo en temas deportivos, Johan tiene una filosofía de vida que comparto plenamente. Y además hay afecto entre nosotros, es una gran suerte que tengo y jamás lo he ocultado. Es una persona que desde el punto de vista futbolístico sabe mucho. Y a Rosell esto era una cosa que le sabía mal. Era absurdo, porque Johan hablaba con Rijkaard y eso era positivo para el proyecto deportivo. Del mismo modo que Johan siempre ha hablado con Txiqui y con Pep Guardiola. ¿Por qué? Porque comparten la misma filosofía futbolística y eso enriquecía al proyecto deportivo. Entonces, ¿qué pasa? Pues que el segundo año, que íbamos directos a ganar la Liga, estuvieron poniendo palos en las ruedas desde el primer minuto porque habíamos fichado a Eto’o, a jugadores que no eran de su cuerda. Esto fue, de algún modo, distorsionando la relación. Y además yo no cedí, porque decidí que siguiera Rijkaard, decidí que se fichara a Eto’o, creí que era importante porque lo pedía el entrenador… Y luego decidí que teníamos que dar mucha más importancia de la que tenían a los jugadores de casa. Teníamos a Xavi, a Puyol, a Víctor, a Gabri, a Andrés… y el vicepresidente deportivo decía que no, que no eran ganadores —se ríe—. ¡¡Que no eran ganadores!! Me lo dijo un montón de veces. Un montón. Igual que pronosticó que Guardiola no podía ser el entrenador. Fue además una decisión anunciada y en su momento se lo planteé a Rijkaard: “si no ganamos ningún título este año, el entrenador será Pep Guardiola”. Para llegar a esta conclusión antes hablé con Rafael Yuste. Había ido a ver algún partido de Pep en Premià. Demostraba mucha personalidad. Ya la tenía como jugador, era uno de mis ídolos, y vi que como entrenador también la tenía. Rafa Yuste, que lo había seguido toda la temporada, me había dicho que era una persona trabajadora, motivadora, que conoce el Barça y lo quiere. Luego hablé con Johan y me dijo que estaba preparado para ser entrenador del Barça. Yo le adelanté: “si no van bien estas eliminatorias, coges tú al equipo hasta final de temporada con Pep Guardiola de segundo y cuando empiece la temporada que viene, o sigues tú o que lo coja Pep”. Johan no me dijo nada. No me contestó. Le conozco, decide muy rápido las cosas. Pero esta cuestión era familiarmente muy sensible. Y me dijo que la otra opción que teníamos es que fuera directamente Pep. Txiqui me decía: está preparado para ser el entrenador del primer equipo. Y entonces se lo propuse a la Junta. Hubo gente que estuvo a favor y otros… era una decisión muy fuerte. Todos pensaban que quizá debería tener más experiencia y algunos propusieron a Mourinho. Dije que Mourinho no, que sería Pep Guardiola. Lo que me decidió fue que estábamos contribuyendo a crear una de las historias más bonitas, que es la de Pep Guardiola. Nacido en Santpedor, jugador en todos los equipos de la cantera. Llega al primer equipo con Johan, gana cuatro ligas, gana la primera Champions en Wembley, se convierte en capitán del Barça, luego gana otro par de ligas, se va, vuelve de entrenador del Barça B, llega al primer equipo del Barça, hace el mejor Barça de la historia que hemos visto y crea, él y los jugadores, el mejor equipo de fútbol de la historia. Porque es el mejor equipo de la historia. Contribuye a que el Barça sea reconocido como el mejor club de fútbol del mundo. Es una historia preciosa y que, además, aún tiene recorrido.

[Una llamada del capitán del barco interrumpe su monólogo. Cuando cuelga, retoma el hilo donde le parece]

Quiero hablar de alguien a quien no se reconocen suficientemente sus méritos. Dentro del vestuario está Manel Estiarte. Una de las claves de los éxitos de este año ha sido que el vestuario ha estado muy unido. Y Manel, con la psicología que tiene, su inteligencia emocional, su habilidad extraordinaria, ha sido una de las claves de que este equipo sea el mejor del mundo. Y la reacción que ha tenido la actual directiva ha sido infantil. No tener ninguna muestra de agradecimiento, sino actuar con resentimiento llevando a cabo maniobras indecentes para perjudicar mi reputación. ¿Qué pasa? Que ellos no han creado este equipo e identifican que es nuestra herencia. Pero ninguna habladuría de esta directiva podrá romper las dinámicas de este vestuario porque es muy sólido. Es un santuario inexpugnable. Y Manel es una de las claves, de largo. Lo aprecio mucho. Siempre lo digo: hacemos entrevistas y jamás nos acordamos de destacar su inmensa labor ¡Una persona que lo ha sido todo en el mundo del de deporte!… y nunca se cuelga medallas, siempre ha actuado con mucha inteligencia. Es una de las claves, seguro. Es del clan del Bages… (risas)

¿Qué le parece que el museo más visitado de la ciudad lleve el nombre de un condenado por fraude fiscal?

Huuuuuy… Durante mi mandato volvimos al nombre “Museu del FC Barcelona” y ha sido la directiva actual la que ha tomado la decisión de volver al nombre anterior. Yo siempre he pensado que más allá de Joan Gamper el estadio no tenía que hacer referencias personales. El Barça es una institución cívica, sin ánimo de lucro y propiedad de todos sus socios. Homenaje al fundador, sí, pero siempre me he manifestado en contra de los cultos a la personalidad.

El RCD Espanyol, ¿está marginado o es minoritario?

Minoritario.

¿Qué debe ser para el FC Barcelona? ¿Un adversario? ¿Un enemigo? ¿Un aliado?

Adversario está bien. Adversario metropolitano —apuntilla.

¿El Real Madrid?

Rival directo. Aliado deportivo, en ningún caso.

¿Y el resto de clubes catalanes: Penya, Reus, Granollers, Santa Coloma…?

La pregunta yo la entiendo al revés: no es lo que ellos deberían ser para el Barça, sino lo que el Barça debería ser para ellos. Y el Barça debería ser un colaborador, un colaborador desde el agradecimiento. No se debería dedicar a fagocitar a los clubes catalanes, sino a colaborar y ayudar en la medida de lo posible porque tiene la suerte de que la mayoría de jugadores de Cataluña quieren llegar al Barça.

Dígame una cosa buena… ( no deja acabar la frase )

No te la diré. Ni buena ni mala. Ya sé por dónde vas y no te la diré.

Se lo preguntaré de otro modo, pues. Qué le costaría más ¿decirme una cosa buena de la nueva Junta del Barça o sólo una mala?

No me cuesta nada decirlo. Mira, la buena es que no han tocado prácticamente nada del proyecto deportivo. Y lo han podido hacer porque les dejamos el mejor Barça de la historia. El equipo ha ganado Liga y Champions, esto es muy importante y muy difícil de conseguir. Muy difícil. ¿La mala? El desagradecimiento. La falta de transparencia en sus actuaciones.

¿El mejor presidente de la historia del Barça o el presidente del mejor Barça de la historia?

¿Yo? Esto no tengo que decirlo yo. El mejor presidente de la historia del Barça es Gamper. Yo he tenido el privilegio de, hasta ahora, ser el presidente del mejor Barça de la historia. Esto sí. Que no se tome como un comentario prepotente, porque ha habido otros Barça de la historia: el de las Cinco Copas, el Dream Team… y luego el de las seis copas y los siete títulos: seis copas y el 2-6 en el Bernabéu.

Uzbekistán o Qatar.

Cataluña.

Eto’o o Ronaldinho

Los jugadores del Barça.

Qué apoyo le incomoda más, ¿Salvador Sostres o María Lapiedra?

(Ríe) Ninguno, no me incomoda ninguno de los dos. A los dos, cada uno en sus actividades, les respeto mucho y les aprecio. María Lapiedra… Dejaos de historias, es filóloga catalana y escribió un artículo que me emocionó, cojones. Estoy agradecido.

Joan Maria Pou o Joaquim Maria Puyal.

Hostia, es que los dos me gustan mucho, esto no me lo puedes hacer. Te diría: los dos. Cuando te hablaba de estos periodistas que sigo y que me interesa su opinión, ellos dos son una referencia.

Uriel Bertran o Alfons López Tena.

Democràcia Catalana.

Núñez o Gaspart.

Gaspart ha demostrado más sensibilidad por el Barça. Cuando yo era presidente, Gaspart, siendo vicepresidente de la Federación Española, siempre estuvo dispuesto a ayudar al Barça. En la Federación ha servido de mucho tener a otro culé allí. En cambio Núñez, por lo menos durante mi presidencia, no apareció y se negó sistemáticamente cuando lo invitábamos a las finales y a actos institucionales. Por respeto al Barça él debería haber tenido otra actitud.

Florentino o Calderón.

Con el Madrid no me meto, tú. Con Calderón tuve muy buena relación, institucional ¿eh?, y con Florentino también. Lo que pasa es que son muy distintos. Yo defendí un modelo de cantera, el Barça era una fábrica de sueños, producía jugadores, intentábamos optimizar al máximo los recursos que teníamos y mantuvimos una camiseta con el logo de UNICEF. Pagábamos por tener el logo de UNICEF para promover programas de ayuda a los niños más vulnerables. Es otro modelo. No comercializamos la camiseta del Barça y la revalorizamos mucho. El balance es que salieron bien las inversiones que hicimos al traer gente de fuera y con lo que salió de casa hicimos realidad el sueño de muchos chavales. El Madrid ha actuado estos años invirtiendo muchísimo dinero. Nosotros ganamos pero es a Florentino a quien le han reído todas las gracias. No olvidéis que yo soy catalán. Cuando ven, unos y otros, que no te pueden someter, que continúas siendo desacomplejadamente catalanista y teniendo unas ideas determinadas que no son las suyas o que no son las que ellos creen que deberías tener una vez te han domesticado pues, obviamente, no te reirán las gracias. Y esto vale tanto para la caverna como para los vigilantes del gueto de aquí. Un tipo con principios no se puede dejar domesticar en cosas tan fundamentales como los valores en los que ha sido educado.

 ¿Barça 2000 en el Mini Estadi o Barça Parc en Viladecans?

Lo que teníamos previsto hacer en Viladecans, que era la ciudad del socio del Barça, el Barça Parc, era un sueño que podía hacerse realidad. Con su resentimiento han malogrado una parte de la herencia que les dejamos. Unos terrenos que, gracias a esta actuación urbanística, se abría al mar. El Barça era el principal operador. Teníamos un terreno de muchas hectáreas con un edificio de Puig i Cadafalch al lado del aeropuerto, 300 metros de frente marítimo… Creo que es de las equivocaciones más graves que está cometiendo esta Junta Directiva. Esto y desaprovechar el convenio urbanístico que teníamos con el ayuntamiento de Barcelona. Lo seguiré con mucha atención a ver si realmente consiguen más de lo que conseguimos nosotros. Están cargándose el patrimonio del Barça con su obsesión por perjudicar mi reputación. Y me estoy refiriendo al convenio urbanístico que teníamos con el ayuntamiento por el Mini Estadi, a Viladecans. Es realmente clamoroso lo que están haciendo. Piensan que es gratuito ir diciendo “esto no vale nada”. No, perdona, ¡esto valía mucho! Esto, traducido a dinero, eran 600 millones de euros. Con la crisis bajó a 400, pero en el concurso eran 240 millones hacer el estadio nuevo. Que no sé qué manía repentina le han cogido a Foster, uno de los mejores arquitectos del mundo. No lo escogí yo, fue una comisión cívica copresidida por el alcalde de Barcelona y el presidente del Barça, además de una comisión técnica formada por el Colegio de Arquitectos de Cataluña, hombre. ¿De qué estamos hablando? Llegaron a la final Ferrater, Herzog y Foster con tres proyectos extraordinarios y, finalmente, lo ganó Foster. Era precioso y se lo cargan de una manera, con una impunidad… No hay ningún presidente de ningún club que se dedique a tirar tanta porquería contra los que han tenido éxito en la dirección pero es que, además, están tirando, de rebote, porquería al Barça. “Viladecans no vale nada”, “El convenio con el ayuntamiento no sé qué…”, ¿Pero qué estáis diciendo? Nos costó cinco años ese convenio con el ayuntamiento por el Mini Estadi. ¿Sabes lo que es acabar convenciendo a todas las asociaciones de vecinos que había allí? ¿Acabar convenciendo a Convergencia y al PSC para que se pusieran de acuerdo y se abstuviera Esquerra? Se opusieron los de siempre, los de la cultura del no y los fachillas del PP —porque los lideraba un perico que se dedicó a decir que no, vivía en la Avenida Chile y a mí me dijo “votaré que sí porque el proyecto es muy bueno” y luego, a la hora de la verdad, votó que no, el Albertito—. Y los de Iniciativa, que es el no por sistema. Y Esquerra, hostia… ahí me cabreé, tendrían que haber votado que sí. Siempre por querer quedar bien… Era un proyecto con el 50% de cesiones para el ayuntamiento. Pensamos en Barcelona, y mucho. Para el Barça era un proyecto extraordinario y estos tipos lo están devaluando. Haz campos de coles si no quieres construir 1500 pisos, pero cojones, ¡no te lo cargues, es patrimonio del Barça! Y Viladecans… es acojonante. Un centro ornitológico, precioso, respetuoso con el medio ambiente, un centro médico de referencia, un área de recreo, deportes de tierra, deportes de agua, once campos de fútbol, un estadio practicable para hacer conciertos y para que jugara el Barça Atlètic, en la playa como aquel que dice… Un edificio de Puig i Cadafalch que tenía que ser la sede de la Fundació, la de antes, cuando nos creíamos que la Fundació tenía que ejercer de fundación, no como ahora que la tienen abandonada de la mano de Dios. Yo lo que les pediría, en todas las decisiones que tomen, es que sean honestos con ellos mismos y con el barcelonismo. Y que se dejen siempre de decir que las decisiones impopulares las toman porque nosotros les dejamos una situación económica mala. Ellos han tomado la decisión de hacer pagar, por primera vez, la Supercopa. Hay una diferencia: yo subí los abonos un 70% y no me escondí. Dije: “tomo esta decisión porque hay que hacerlo así”. Porque en aquel momento realmente me encontré un club con una situación económica muy delicada y con un equipo totalmente desestructurado.

Estos señores se han encontrado el mejor Barça de la historia deportiva, económica y socialmente. Crecimiento espectacular: de 105000 a 175000 socios. Entonces, lo que no vale es decir que si tomas la decisión de Qatar es por una cuestión de dinero, no. Aquí hay unos pactos ocultos con Qatar: que se expliquen. Que sometan la decisión de poner Qatar en la camiseta en asamblea, tal como dijeron. Que expliquen el contrato, si incorpora otro tipo de acuerdos, que lo enseñen. El Barça no tiene necesidades económicas. Como mucho, tiene las mismas que teníamos nosotros cuando estábamos gestionando el club. Les hemos dejado un club con el mejor contrato de equipamiento deportivo del mercado, con el mejor contrato de derechos audiovisuales del mercado. Te estoy hablando de 40 kilos uno y 140 el otro, por temporada, que entran cada que abres la barraca. Vendieron a Touré por 30 millones, yo lo tenía vendido por 32. Aquí ya no me meto, pero lo vendieron el 1 de julio. ¿Por qué? ¿Quizá porque no accedí a darle dinero al representante? ¿Qué no hay dinero? 30 de Touré, 25 de Ibra, 15 de Chigrinsky, han podido fichar a Adriano, han podido fichar a Afellay, a Mascherano… Los signos externos son muy evidentes. 150 millones de euros en caja. ¿Os pensáis que Botín y Fainé le dan dinero a un club de fútbol si no está bien? Ve sumando. Y 30 de Qatar, que me parecen muy pocos. Con UNICEF todos estos años habíamos valorizado la camiseta del Barça de una manera única en el mundo del marketing y ahora la camiseta del Barça pasa a valer lo mismo que la camiseta del Madrid. Hostia, ¿qué manera de gestionar y negociar es esta? Cuando una no ha estado jamás publicitada y la otra ha pasado por Zanussi, Parmalat, Bet and Win y todo lo que le han podido meter… la nuestra era la atractiva. ¿Y nos tenemos que vincular a un país? Puedes vincularlo a un evento concreto, como en su día con los juegos olímpicos de Pekín. ¿Pero a un país? ¿Por 30 millones? Y además no nos explican qué pactos ocultos hay con Qatar. ¡Que los expliquen! No vale hacer apología de la transparencia y luego no practicarla. ¿Dónde está el Consejo de Notables que tienen? Es donde queda más claro que son unos hijos de papá. Tienen a todos sus papás en el Consejo para velar por la transparencia. ¿Dónde cojones está la transparencia de esta directiva?

 

Fotografía: Sergi Fuster