Objetivo: la final de baloncesto de Londres 2012

 Sabemos que nos pueden ganar.

Mike Krzyzewski (1947), entrenador de la selección de Estados Unidos.

Los Juegos Olímpicos de Londres están en marcha, y con ellos, el torneo de baloncesto masculino. Hace seis meses, cuando aún había grandes interrogantes sobre la final olímpica de este deporte, veíamos las cosas de un modo; hace tres, de otro. Echemos el último vistazo ahora, cuando ya queda poco margen para la especulación.

A mi derecha: Aquiles (Estados Unidos)

Finalmente, los norteamericanos presentarán un equipo bastante más flojo que el esperado hace unos meses, lo cual no implica que dejen de ser los máximos favoritos para el oro. Su lista definitiva de 12 jugadores es la siguiente:

Carmelo Anthony, Chris Paul, Kevin Durant, Kobe Bryant, Kevin Love, LeBron James, Russel Westbrook, Deron Williams, Tyson Chandler, James Harden, Andre Iguodala y Anthony Davis.

La verdad es que siguen asustando a pesar de las ausencias. Para captar realmente el potencial que han perdido solo tenemos que pensar en el equipo que se ha quedado fuera por lesión o motivos extradeportivos: Rose, Rondo, Wade, Odom, Aldridge, Bosh, Howard, Bynum, Gay, Gordon, Billups y Griffin, una escuadra que, de competir en este mismo torneo, automáticamente sería candidata a la final. Son ausencias que han mermado notablemente su equipo, que no es el más fuerte que podrían haber presentado. Esta reflexión en voz alta viene al hilo de unas declaraciones de Bryant, en las que afirmaba que el equipo que irá a Londres podría ganar algún partido al Dream Team de Barcelona 92. Larry Bird, flemático, dio la razón a Bryant diciendo que todos ellos tenían ahora unos cincuenta años y que él hacía al menos 20 que no tocaba un balón. Fue y sigue siendo un grande. En fin, son discusiones absurdas generadas a partir de una afirmación gratuita (pero no descabellada) de Bryant, porque está claro que con el Dream Team formaron el mejor equipo que podían presentar (salvo Laettner, claro) y era insultantemente superior a sus rivales tanto por la calidad de su plantilla como por el retraso del resto del mundo baloncestístico respecto a la NBA. No olvidemos que era tal la diferencia entre el basket FIBA y el norteamericano que hasta 4 años antes les bastaba con llevar a los mejores jugadores universitarios para prácticamente asegurarse el oro en los JJ.OO. Y en sus declaraciones, el escolta de los Lakers solo dijo que este equipo podría ganar algún partido al Dream Team, quienes por cierto perdieron un amistoso-entrenamiento frente a una selección de jugadores universitarios antes de ir a los Juegos de Barcelona. Son datos que parece que se pierden en la memoria, como el supuesto fair-play del Dream Team original que no fue tal, con ese aire de sobraos, de risitas, de malabarismos frente a rivales que iban perdiendo de 30… sin olvidar a Barkley haciendo cosas como esta. Arrasaron a sus rivales, sí, pero no fueron precisamente un ejemplo de deportividad.

LeBron James, a por el anillo y oro olímpico en una misma temporada

La fase de preparación del equipo estadounidense ha servido para reafirmar dos sospechas:

  1. Cuando juegan bien, no hay equipo que sea capaz de ganarles.
  2. Cuando se atascan y su rival juega muy bien, se les puede llegar a tutear.

Los ejemplos de este segundo punto se han podido constatar en el primer cuarto contra Brasil (27-17) y contra España (23-21), y en el segundo y último cuarto contra Argentina (24-16 y 19-14, respectivamente). Ante un oponente que movía el balón con seguridad, hacía puntos en la pintura, aprovechaba los ventajosos cambios automáticos en defensa unido a una relativa falta de puntería de los norteamericanos, estos tres equipos (todos ellos candidatos a medalla, no lo olvidemos), les pusieron en aprietos…

… momentáneamente, claro. Porque después, lo ya sabido: minutos de defensa asfixiante al balón, incluso con 2 contra 1, y manos interceptando todas las líneas de pase para lanzar contraataques rapidísimos. Y cuando te quieres dar cuenta, te han endosado un parcial de 7-0 en dos minutos. Es muy difícil mantener la cabeza fría para evitar que el nerviosismo genere nuevas pérdidas y pararlos en la cancha cuando entran en ese ritmo de juego; a veces solo se pueden salvar los muebles desde la banda, ya sea pidiendo tiempo muerto en cuanto encadenan dos contraataques y hace falta espabilar a los tuyos o haciendo zancadillas desde el banquillo cuando salgan veloces a la contra. Una solución efímera, limitada al número de tiempos muertos o faltas descalificantes.

Por otro lado, un equipo estigmatizado porque juega gran cantidad de minutos sin pivots puros (porque puede ser una grave desventaja en defensa), ha demostrado que no lo es en contraataque e incluso, en ataque estático, como se pudo ver cuando Pau Gasol intentó defender a Anthony en la línea de tres y le enchufó dos en la cara. Y ese va a ser su planteamiento. En los partidos amistosos ha quedado claro que el núcleo duro del equipo lo forman James, Bryant, Durant y Anthony, con irrupciones puntuales de Paul, Williams o Westbrook. Love, Iguodala y Chandler tienen una labor mucho más oscura y el papel de Davis y Harden hasta el momento ha sido prácticamente testimonial. Su juego se basará en el talento individual, la potencia física y el acierto en el tiro exterior. Si no tienen un buen día en los lanzamientos triples (muy difícil teniendo a Durant, Anthony, Bryant, Paul…) pueden pasarlo mal ante defensas zonales muy cerradas con poderío interior, como Brasil o Francia (además de España, por supuesto). Aún así, que no nos engañen: con esta tropa, si jugasen 100 veces este mismo torneo, lo ganarían más de 95. Así que, efectivamente: ¡hay posibilidades!

Bueno, vale. Basta de risas. Quien dice 95 de 100, dice 99 de 100

 

A mi izquierda: Paris (España)

Tras tantos debates, el sustituto de Ricky Rubio ha sido la única sorpresa en una convocatoria continuista:

Pau Gasol, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, Víctor Claver, Sergio Llull, Víctor Sada, Marc Gasol, Fernando San Emeterio y Serge Ibaka.

Hasta el día 12 de julio estuvo en la selección Rafa Martínez en vista de que Rudy y Navarro estaban tocados. Si bien el nuevo jugador del Real Madrid ya ha jugado buenos minutos, es más preocupante el estado físico de Navarro. No se puede fiar todo el futuro en el torneo al juego interior, por muy superiores que seamos sobre el papel: sin amenaza de lanzamiento exterior no se generan espacios para que nuestros pivots puedan sumar en la pintura. Por este motivo es imprescindible que el escolta barcelonista alcance un estado de forma apropiado cuanto antes; incluso por encima de Marc Gasol, ya que las posiciones interiores están mejor cubiertas -al menos hasta el partido contra Brasil (el último de la primera fase)- y, por supuesto, la de Sergio Rodríguez. Porque si queremos llegar a la final y disputársela a USA, necesitamos que los mejores estén bien: se ha notado un significativo bajón en algunos partidos cuando ha salido la llamada segunda unidad, sobre todo en los dos últimos (Argentina y USA) que comenzó con el equipo español como un vendaval pero se fue diluyendo con los cambios. Es muy importante que los partidos más sencillos se resuelvan cuanto antes para dar a los titulares descanso, y así, en los partidos decisivos utilizar el máximo de minutos a los 8-9 jugadores importantes, hasta que resuelvan el partido.

A pesar de nuestros esfuerzos, Carmelo Anthony nos hizo un hijo de madera en el partido amistoso del 24 de julio

Tras los encuentros amistosos no creo que quede nadie que piense que Mirotic debía haber sido convocado en lugar de Ibaka. Los rebotes, tapones e intensidad del jugador de los Thunder han sido de lo mejor de la preparación (junto con Pau, como siempre), aunque puntualmente  ha perdido los nervios en alguna refriega. Tanto Rudy (por la lesión) como Calderón (algo descontrolado los primeros partidos) han ido de menos a más, mientras que Rodríguez y Marc han estado a la altura de lo que se espera de ellos cuando han podido jugar. Llull, por la merma de minutos del convaleciente Navarro, ha tenido una gran presencia en algunos encuentros y es muy necesario para el juego de España, tanto en contraataques como en defensa y ocasionalmente en el lanzamiento exterior. Claver ha estado bastante activo y descarado, como si su fichaje por los Blazers le hubiera dado una inyección de autoestima, aunque todo sea que llegue la competición oficial y chupe banquillo en cantidades industriales como otros veranos. Por el contrario, Sada y San Emeterio (bastante apagado) no han respondido a las expectativas al menos en los amistosos, y tienen papeletas para ser los jugadores 11 y 12 de la rotación.

Los amistosos nos han permitido confirmar las sospechas sobre el sistema que utilizará la selección: en ataque, la primera opción será meter el balón al interior y a partir de ahí generar juego, hacia dentro o hacia fuera. Los mejores momentos de la selección han venido cuando han entrado los tiros exteriores, por eso es de capital importancia recuperar a Navarro… y acertar con los tiros libres (fallones ante USA), para disuadir al rival de la táctica del Hack-a-Shaq. En defensa no se aprecian muchas dudas, aparte de los legendarios teóricos problemas para defender al 3 contrario,  y los brazos interminables de Pau e Ibaka dificultarán gran cantidad de tiros, cuyos rebotes o rechaces habrá que aprovechar para lanzar contraataques. También parece que será frecuente ver la zona 2-3. En resumen, tenemos claro a lo que jugamos. Ahora hay que ponerlo en práctica.

El cuadro

Finalmente, el resultado del sorteo (1) dictaminó que el grupo de España lo completara Rusia, mientras que los otros dos equipos clasificados en el Preolímpico (Lituania y Nigeria –la sorpresa-) quedaban encuadrados en el otro grupo, el A. Demos un pequeño repaso a los rivales de la selección en su grupo, el B:

Shved, junto con Rudy, tiene uno de los cabellos más rebeldes del torneo

Rusia: El último en llegar se ha convertido automáticamente en el rival más duro del grupo. Peligro en todas las líneas, destacando al polivalente Andrei Kirilenko que una vez más será el jugador que más problemas nos dé en defensa y en ataque, tirando desde fuera o penetrando. Su temporada en la Euroliga ha sido imperial. Junto a él, la otra amenaza es el que ha sido su compañero este año en CSKA y en el futuro en los Wolves, Aleksey Shved, que puede reventar un partido en cualquier momento con su lanzamiento exterior y su creatividad, aunque por suerte su línea de juego es bastante irregular. Rusia también cuenta con jugadores interiores grandes y competentes, pero no deberían plantear excesivos problemas. Vence España por unos 10 puntos.

Brasil: Tal vez el único juego interior puro, junto el músculo de Francia, que puede tutear a nuestros interiores: Tiago Splitter, Nené Hilario y Anderson Varejao, contando además con las rachas de Marcelinho Huertas y Leandro Barbosa por el exterior, pueden hacer pasar una mala tarde a cualquiera (que le pregunten a USA). Un rival muy incómodo si está entonado. España gana de 10.

Gran Bretaña: La grada y presunto favor arbitral son sus grandes bazas. Y ya. No valen excusas, si vamos a por el oro Gran Bretaña no puede hacernos sufrir. En el amistoso del 9 de julio, el primero de la selección, se les ganó (con algo de esfuerzo) a pesar de jugar sin Rudy ni Navarro. España tiene que ganar de 15-20.

Australia: Un quinteto en el que estén David Andersen y Matt Nielsen nos podría dar problemas, con la amenaza en el lanzamiento de 3 del primero y los fundamentos en la zona del segundo, quien por cierto ha estado lesionado durante la preparación. Correosos, pondrán en apuros a todos los favoritos del grupo, pero España ganará de 10-15.

China: no hay disculpas, ya no está Yao Ming. Todo lo que no sea ganar cómodamente de más 15 puntos y dando descanso a los titulares, se debería considerar una sorpresa.

El último día de la primera fase (lunes 6 de agosto) se jugarán dos partidos que en principio son decisivos para que España se encuentre con USA solo en la final. En el Grupo A, los norteamericanos juegan contra Argentina, y en el B, los españoles contra Brasil. Podría darse la desgracia de acabar España invicta, que en el encuentro siguiente Argentina diera la campanada y que el cuadro acabase cruzando a los dos equipos antes de la final. Ídem si Brasil nos derrota. Pero todo apunta (al menos, mis pronósticos) que la clasificación de los grupos quedará del siguiente modo:

Grupo A: USA-Argentina-Francia-Lituania

Grupo B: España-Rusia-Brasil-Australia

De esta forma, España se cruzaría con Lituania en cuartos y con el ganador del Brasil-Argentina en semifinales.

Lituania: El torneo le llega muy pronto para el pivot europeo del futuro (Valanciunas) y demasiado tarde para el nuevo base del Barcelona (Jasikevicius). Sufrirán para entrar en la segunda fase, sobre todo tras la lesión del pivot Robertas Javtokas. Su jugador más peligroso será Kleiza, uno de los favoritos para el título de máximo anotador del torneo si está fino, que nos dará muchos problemas en los desajustes defensivos (si lo defiende un bajo, posteará; si lo defiende un alto, lanzará triples). No obstante, España debería ganar de unos 15 puntos.

Manu Ginobili frente a Kobe Bryant. Ambos, con un oro olímpico, quieren subir de nuevo a lo más alto del cajón

Argentina: El resultado del amistoso contra España fue muy engañoso. Los primeros minutos de los nuestros han sido de los mejores que ha jugado esta generación, tanto en defensa (aunque los argentinos también fallaron más de lo habitual) como en ataque, con puntos de todas las facturas. Es más justo para evaluarlos su partido contra USA, en el que no perdieron la cara en ningún momento. En su contra tienen que cuentan con una plantilla competitiva corta por lo que el cansancio puede ser un factor muy importante una vez llegados a semifinales, sobre todo tras el partido de cuartos que tendrán que jugar a cara de perro frente a Brasil. España, por descontado, gana, pero sufriendo y por menos de 10 puntos. Son mis favoritos para el bronce, partido en el que se encontrarían con los franceses. La generación argentina merece acabar su ciclo con otra medalla, por talento, garra y calidad.  Y por Manu Ginobili, un grande.

Y la gran final: USA-España. Insisto, 95% de posibilidades de que nos ganen, incluso sin apuros. Pero ese 5% nos hace albergar esperanzas. Que salgan los sistemas, que entren los tiros, no perder la calma si nos roban un par de balones, jugar con cabeza… Sinceramente, creo que perderemos la final. Pero por menos de 10 puntos y espero que brindando un espectáculo a la altura del precedente de hace cuatro años.

Por otra parte, tal vez deberíamos ignorar estos debates y centrarnos en otros más importantes: puede que estas sean los últimos (o penúltimos) JJ.OO. donde el baloncesto tenga tanto atractivo porque David Stern ha declarado recientemente que no quiere que las grandes estrellas participen en los Juegos, sino que lo hagan los jugadores jóvenes, a semejanza del fútbol. En ese caso, volverá la hegemonía norteamericana porque a medio plazo no se vislumbra ningún país que tenga suficiente potencial con su selección sub 23 para hacer sombra a los mejores norteamericanos de esa edad. Sean o no sean los últimos JJ.OO. con este nivel en la competición baloncestística, esperemos que para nosotros sean inolvidables. Positivamente, claro. El torneo está en marcha, veamos qué nos ofrece.

(1)  En efecto, al final las plazas del preolímpico se asignaron por sorteo y no según clasificación en el mismo. A pesar de que en su momento fue dicho así por el presidente de la FEB, Jose Luis Sáez, las bases de la FIBA lo decían así, aunque hasta unas horas antes del mismo se seguían con las dudas.


Final de baloncesto de Londres 2012: un análisis a seis meses vista

 En los Juegos Olímpicos, lo más importante no es ganar, sino participar.

Barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos modernos (1863-1937).

No queremos revancha. Si Estados Unidos queda eliminado en cuartos de final y llegamos a la final y la ganamos, nos da igual. Nosotros intentamos aspirar al oro olímpico.

Pau Gasol, en una reciente entrevista.

Se acaba de hacer pública la preselección de USA Basketball para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y, aunque todavía nos queda medio año largo para que comience el campeonato, en los círculos baloncestísticos más cerriles el ambiente se empieza a calentar con cuentos de la lechera: ¿la selección española será capaz de ganar la final al, probablemente, segundo equipo más poderoso de la historia del baloncesto? Repito: USA-España-Final-JJ.OO.-Ganar. Cuatro conceptos aparentemente inofensivos que encierran cada uno sesudos análisis basados en intuiciones, filias, fobias y muy pocos datos contrastables aún, la verdad. Como soñar es gratis y llorar también, arrojemos un poco de luz sobre este asunto porque tan fácil es tocar el cielo con las manos como que el cielo se nos abra bajo los pies.

Silencio. Son los favoritos hasta que se demuestre lo contrario

USA: estarán todos los que son

Hace casi cuatro años, USA Basketball presentó el que hasta entonces era el segundo combinado nacional más potente de la historia, con un plantel basado en el cuarteto de All Stars de la talentosa promoción del 2003 compuesta por los Beach Boys (LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh) y Carmelo Anthony, que con Kobe Bryant, Chris PaulDwight Howard formaban el núcleo duro de aquella selección. El roster fue este:

Carmelo Anthony, Jason Kidd, Carlos Boozer, Chris Paul, Chris Bosh, Tayshaun Prince, Kobe Bryant, Michael Redd, Dwight Howard, Dwyane Wade, LeBron James y Deron Williams.

Cuando se acercó el Mundial de Turquía del 2010 estos doce angelitos escurrieron el bulto de forma miserable, aunque con una desfachatez pasmosa todos ellos han anunciado plena disponibilidad de sus agendas para este verano 2012. Y es que desde el punto de vista deportivo y económico, la repercusión de una y otra competición son incomparables.

La preselección de 20 jugadores que se ha anunciado ha confirmado las quinielas. Siempre dejando de lado la posibilidad de lesiones de última hora que puedan torcer los planes de seleccionadores y articulistas, todo el mundo asumía que iban a sustituir a Kidd por Derrick Rose, y a Prince por Kevin Durant, mientras que si mueven la silla a Williams (cosa harto probable a pesar de su mayor conocimiento del basket FIBA por su experiencia turca), su lugar lo ocuparía Russel Westbrook. Las opciones de repetir convocatoria de Boozer y Redd también eran nulas y para ocupar estas dos plazas habrá tortas, aunque tengo la sensación de que la elección estará entre Tyson Chandler, Kevin Love y Blake Griffin.

Chandler tiene a su favor que ya estuvo en Turquía y que su inclusión equilibraría la plantilla, en la que solo hay otro 5 puro, Howard. No obstante, que existan únicamente dos jugadores con un claro perfil de center en la preselección de 19, da a entender que solo llevarán a uno porque no tienen un tercer hombre como recambio, lo que implícitamente es una pista sobre el tipo de juego que tiene en mente el seleccionador americano Mike Krzyzewski: el mismo que en los anteriores JJ.OO. y el Mundial de 2010, con solo un pivot y numerosos power forwards. Bien pensado, no sé ni por qué lo he destacado. De hecho, antes del anuncio de la preselección contaba con que Amar’e Stoudamire o Andrew Bynum se encontraran en ella en lugar de Chandler. Olvídenlo.

Kevin Love, que también formó parte de la selección que ganó Mundial, reforzaría el juego interior al ser un falso 5, con el añadido de que este año también es una amenaza (para los contrarios y en ocasiones para su propio equipo) desde la línea de tres, y su nivel en este arranque de temporada es espectacular (cerca de 26 ptos y 15 rbd por partido). Reboteador, con muchas ganas, un proyecto de futuro: ha de estar, por justicia.

Y qué decir de Griffin, el Hype of year, perdón Rookie of year del año pasado. Una fuerza de la naturaleza encerrada en un físico singular, que está en el equipo de moda (Clippers) y que goza del beneplácito de la liga y los espectadores. Rapidez, fortaleza, contundencia y highlights: la perfecta imagen de marca de la NBA.

Mi apuesta es por estos dos últimos, Love y Griffin. En resumen, cinco nombres nuevos respecto a Pekín, por lo que tendríamos entonces este equipo (en cursiva los presuntos titulares):

Carmelo Anthony, Derrick Rose, Blake Griffin, Chris Paul, Chris Bosh, Kevin Durant, Kobe Bryant, Kevin Love, Dwight Howard, Dwyane Wade, LeBron James y Russel Westbrook.

Un equipo muy respetable.

LeBron, Kobe y Dwyane. La línea que separa el respeto del miedo es a veces muy fina

Según esta propuesta, el teórico plantel inicial del equipo americano estaría formado por el reconocido como Mejor Quinteto de la NBA del 2011. Como son muy de tener en cuenta la veteranía, Paul podría ser titular en lugar de Rose o Anthony por Durant, y si valoran el estado de forma, Wade por Bryant; pero qué quieren que les diga, para el caso: patata. Porque menudos jugones:

Carmelo Anthony es un anotador letal que ha demostrado en sus anteriores participaciones en torneos internacionales que rinde bastante bien en formato FIBA, donde las defensas se las ven y se las desean para parar su vendaval ofensivo. Un pequeño apunte estadístico: tiene el record de anotación en un cuarto en la NBA (junto con George Gervin) con 33 puntos. Ahí es nada.

Puede que este año volvamos a ver sonreír a Chris Paul y, aunque dudo que llegue algún día a jugar al nivel que lo hizo en la temporada 2007-2008 (donde quedó segundo en la votación del MVP de la temporada regular), su conexión con Griffin va a deparar alegrías para los seguidores de los Clippers y los alley-oops. Ya sea titular o suplente, es el base que más juego puede crear para los americanos, y calculo que contará con unos 15 minutos por partido. Los otros 25 se repartirán en unos 5 para Westbrook, que saldrá como revulsivo o desatascador y cerca de medio partido para Derrick Rose, que por cierto es el actual MVP de la NBA. Si usted no es demasiado impresionable y esta carta de presentación le deja frío, le ruego eche un vistazo al último cuarto de cualquier partido igualado de Chicago Bulls de los últimos años. Y si hablamos de clutch time, tenemos que mencionar a Durant, que a la hora de meter triples le da igual jugar en Rucker Park o contra Dallas, los actuales campeones de la NBA. Meras anécdotas en la carrera del que va a ser el mejor jugador de la NBA de esta década. Sí, han leído ustedes bien. En todo caso, otro 3 devastador en baloncesto FIBA, en donde su único contacto con este estilo de juego se ha saldado con el MVP del Mundial del Turquía.

Kevin, Derrick y Russel: Campeones del mundo con 22 años. Ojo con la quinta del 88

El puesto de small forward se completa con LeBron James, aunque seguramente jugará de lo que quiera. En prácticamente todos los corrillos del mundo del baloncesto hay preparados unos bidones de gasolina junto a una pira para, a la mínima señal de duda, inmolar a James y a cualquiera que se atreva a desafiar a la corriente imperante (que se lo pregunten a Gonzalo Vázquez). Un jugador que batirá numerosos records individuales en la NBA, realmente imparable salvo por su ignoto mundo interior que lo muta de bestia corderito; cada vez tengo más claro que es como una especie de Juggernaut (el personaje de Marvel) al que nada físico puede parar cuando se pone en movimiento… nada, excepto un ataque psíquico.

En la lista de tareas pendientes para parecerse más a Michael Jordan, Kobe Bryant tiene subrayado con fluorescente el sexto anillo y la segunda medalla de oro en unos JJ.OO., por lo que su interés por la cita londinense estará asegurado. Para los que le veían ya mayor o desmotivado, acaba de lanzar un mensaje en forma de anotación, encadenando 4 partidos consecutivos por encima de los 40 puntos.

El otro escolta de la selección es Wade, que para mí es como el Juan Carlos Navarro americano, una debilidad personal: otros se llevarán los focos y la mayoría de reconocimientos individuales, pero él siempre está ahí, descolgándose con actuaciones portentosas curiosamente cuando el balón quema en las manos. Recordemos que en un equipo con Bryant y LeBron de titulares, Wade como sexto hombre fue el máximo anotador americano en los anteriores JJ.OO.

Por dentro, la mayoría de los minutos se repartirán entre Howard, quien para disfrute de sus rivales atraviesa un momento dulce desde la línea de personal (un vergonzoso 46% de acierto), y Chris Bosh, del que nadie espera ya actuaciones estelares pero que ayudará con su puñado de rebotes y puntos, sus saques de banda y sus bloqueos ciegos; es decir, su día a día en los Heat.

Y contra esta horda, ¿qué tenemos nosotros?

Posterized!

España: que estén todos los que son

El combinado español también irá con el mismo bloque que acudió a Pekín, siempre construido alrededor de la generación de los Juniors de oro (Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, Raül López y Berni Rodríguez). Recordemos la selección al completo que ganó la medalla de plata en el 2008:

Pau Gasol, Rudy Fernández, Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, Carlos Jiménez, Raül López, Berni Rodríguez, Marc Gasol, Alex Mumbrú y Jorge Garbajosa.

Análogamente a la selección USA, todo parece indicar que habrá cinco cambios respecto a los anteriores JJ.OO. Entre los nuestros ya no estarán Jiménez, Mumbrú y Garbajosa debido a que se han retirado voluntariamente de la selección; mientras que, deportivamente hablando, muy pocos cuentan con que incluyan en la lista a Berni y a Raúl.

Con toda seguridad (y merecimiento), tres de esas cinco plazas se ocuparán con Fernando San Emeterio, Sergio Llull y Serge Ibaka. Los otros dos puestos restantes cuentan con varios pretendientes, entre los que destaco a Nikola Mirotic, Víctor Sada, Víctor Claver, Carlos Suárez y Fran Vázquez. Echemos un vistazo más pormenorizado a los candidatos:

Mirotic está demostrando su valía semana a semana con el Madrid, tanto en la Liga Endesa (ACB) en la que ya es reconocido como una de las estrellas, como en la Euroliga, donde ha sido nombrado MVP del mes de diciembre. Joven, versátil, con tiro de media y larga distancia, no rehúye la pintura, con carácter… muy bueno en definitiva. Entonces, ¿por qué no es un fijo entre los 12? Porque según los reglamentos actuales de la FIBA es ilegal jugar con dos asimilados por selección (Ibaka ocuparía el único puesto que se permite). José Luis Sáez, el presidente de la FEB, está haciendo todo lo que está en sus manos para modificar la reglamentación, pero a día de hoy, la participación de Mirotic es incompatible con la del congoleño de los abdominales hipertrofiados.

Mirotic e Ibaka. De momento, la selección tendrá que esperar

Sada puede ser el mejor base reboteador del mundo, no lo discuto. Pero personalmente, considero que la posición de 1 estará suficientemente cubierta con Calderón y Ricky, y en caso de ser necesario también está Llull (este año está jugando en esa posición en el Madrid aunque Sergio Scariolo lo prefiere de escolta). Incluso su bien merecida fama como defensor puede ser puesta en tela de juicio frente a nuestros bases NBA, que a esas alturas de año llevarán no menos de 50 partidos a sus espaldas defendiendo a bases purasangre día sí y día también. Sus minutos en el campo serían escasos de no mediar problemas de faltas personales a gran escala o molestias físicas. El jugador número 11 o 12 de la rotación, en todo caso.

Claver acaba de salir de una lesión, por lo que su evolución es una incógnita. Bien pensado, es una incógnita su evolución en general; cuesta creer que ese chico desgarbado que estos últimos veranos languidece en el banquillo de la selección es el mismo jugador que se marca partidazos con el Valencia. Con un lanzamiento exterior cada vez más fiable y una potencia de salto afroamericana, sigo confiando en su potencial porque es lo más parecido al 3 alto por el que suspira medio mundo, aunque más bien es un 4 con mentalidad de alero.

Y Suárez. Qué pasa con Suárez. No lo entiendo. Estoy seguro de que existe una explicación para su caso, aunque la desconozco. Planta, números, presencia, tiro, pelazo… aún así, hay algo que sigue fallando. Parece que los intangibles en este caso están presentes pero de forma negativa. Puede que sea su gran oportunidad… y que la deje escapar de nuevo. O tal vez no; por el bien de la selección, ojalá que no. ¡Juega al nivel que puedes jugar, carajo!

Si nos planteamos preguntas en voz alta sobre El Caso Suárez, qué decir de Fran Vázquez. El Incidente de la Taquilla es uno de los grandes misterios del baloncesto español y, según dice la leyenda, esconde las respuestas que explican a nivel estequiométrico por qué Pau y Fran son como agua y aceite. Vázquez, que tuvo los huevos de hacerle la cobra a Orlando Magic, recula cuando llega el verano y el mayor de los Gasol acepta defender los colores de España. Con los hermanos Gasol, Ibaka y Vázquez podríamos jugar el balón a no menos de medio metro por encima del aro ataque sí, ataque no, bien alimentados por nuestros exteriores. Solo razones extradeportivas justifican su colección de ausencias. Una lástima.

¿Qué sería lo ideal? Mirotic y Suárez. ¿Qué me pide el cuerpo? Mirotic y Claver, y añado Vázquez por Reyes. ¿Qué será lo que pasará? Pues me temo que llevarán de nuevo a Sada y Claver. Como hasta junio no saldremos de dudas con la convocatoria oficial, asumiremos que los seleccionados son los siguientes (de nuevo, el quinteto inicial en cursiva):

Pau Gasol, Rudy Fernández, Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, Víctor Claver, Sergio Llull, Víctor Sada, Marc Gasol, Fernando San Emeterio y Serge Ibaka.

Si se confirman estos nombres, probablemente estamos ante la selección más potente de nuestra historia con 7 jugadores con pasado NBA y la mayoría de ellos en el mejor momento de su carrera. Esbocemos un pequeño perfil de todos ellos:

Solo una actuación jordanesca de Navarro privó a Pau de conseguir su segundo MVP del Eurobasket, que añadir al MVP del Mundial de Japón de 2006 y a ser el máximo anotador de los pasados JJ.OO: es el dominador absoluto de los campeonatos FIBA del siglo XXI, el hombre franquicia de España, el referente. Su irregular arranque de temporada, probablemente despechado por el desprecio público de los Lakers al ponerlo en el mercado, sin duda se tornará en una voraz hambre competitiva en cuanto llegue julio. La medalla de oro es su máxima aspiración, porque se antoja complicado que en el 2016 el equipo español tenga el mismo potencial.

Los meses de Rudy en el Madrid han demostrado que no se le ha olvidado enchufarlas. Encargado de labores oscuras tanto en la selección como en Portland, parece que está atravesando su mejor momento en la NBA en los Nuggets con actuaciones muy meritorias, aunque acaba de lesionarse con pronóstico incierto. Su carrera estará marcada por ser el protagonista de uno de los dos mejores mates de la historia de lo JJ.OO. (1)

De Ricky Rubio comienzo con una palabra: yoyalodije. Aprovecho la ocasión para un comentario ventajista: ni se le había olvidado jugar al baloncesto ni lo que está haciendo ahora es una novedad sobre lo que ya habíamos visto; simplemente, necesitaba recuperar sensaciones. Otro tema es que su rendimiento como base suplente o falso escolta en los Timberwolves le haga merecedor de ser actualmente el tercer jugador más votado para el All Stars en su posición (guard) en el Oeste, solo por detrás de Paul y Bryant. Un reconocimiento importante aunque llegados a este punto siempre recuerdo que, en algún All Stars, Grant Hill sacó más votos que Michael Jordan, lo que salvando las distancias viene a ser el “Hitler también ganó las elecciones” del ámbito baloncestístico. El juego de Ricky es el contrapunto ideal al juego de Calderón que es más pausado, más de equipo, y que teóricamente es una mayor amenaza en el lanzamiento exterior. El estado de forma de ambos en el momento de redactar este artículo se puede calificar de muy esperanzador, recolectando regularmente dobles-dobles.

Navarro es el Dwyane Wade español (¡Alerta! Referencia circular), a lo que hay que añadir que es el segundo mejor jugador de nuestra historia. Una debilidad personal, insisto. Me quedo sin palabras, así que tomo unas cuantas del blog de Lucio Angulo:

Hoy te toca defender a La Bomba Navarro, lees sus características en el scouting: “Puede penetrar a canasta con ambas manos, arma el tiro rápido por lo que es importante estar cerca de él. Cuidado con pegarse en exceso pues es listo para sacar faltas. No dejar de defenderle lejos del aro, puede sorprender con tiros de larga distancia (hasta 7 metros) con buenos porcentajes. Precaución con su primer paso, que no nos pille de sorpresa, excelente en tiros de 2 lanzando por encima del defensor. No enviarle a la línea de tiros libres ya que saca así muchos puntos…”

Y llega el partido. Y Navarro te mete un triple. Y el entrenador grita:

-¡Que no te separes! ¿No lees el scouting?

-Sí, entrenador, sí.

MVP del Eurobasket, de la Euroliga, de la Final Four, de la liga regular de la ACB, de la final de la ACB, de la Supercopa ACB… y en la NBA no lo valoraron. No se hizo el caviar para la boca del asno

Llull jugará en el puesto de uno y medio, que traducido a lenguaje coloquial viene a ser la posición que quede libre cuando él esté en cancha. Esta situación es fruto de los desequilibrios en la rotación derivados del empecinamiento por jugar con Rudy de alero titular. Gracias a sus piernas e intensidad, nuevamente se perfila como integrante de la unidad de remontada a base de bajar el culo y correr, junto a Ricky, San M e Ibaka.

San Emeterio es el típico jugador que parece que no está hasta que roba un balón, o coge un rebote improbable, o anota un triple en un momento caliente y te das cuenta, al mirar la planilla, que lleva un partidazo. Un MVP de la liga regular de la ACB y un integrante del mejor quinteto de la Euroliga (ambos logros en la temporada pasada 2010-2011) no es cualquier cosa, oiga.

Y la gran baza española está en nuestros pivots. Junto con Pau, Ibaka, Marc y Reyes formarán el juego interior más poderoso del mundo. Sin exagerar, sin patriotismos, tenemos todo: contundencia defensiva, intimidación, movimientos al poste, juego por encima del aro, complementarios entre sí… Han de ser la piedra angular del proyecto oro olímpico.

El camino hacia la Final

Es muy difícil pronosticar el grado de dificultad del camino hacia una final si el cuadro del torneo aún no se ha dibujado. Eso para empezar. Por el momento, el resto de selecciones clasificadas, esas que todos queremos pensar que irán como sparrings previos a la gran final, son (por orden alfabético): Argentina, Australia, Brasil, China, Francia, Gran Bretaña y Túnez. En el preolímpico, que tendrá lugar en Venezuela a principios de julio (apenas unas semanas antes de los JJ.OO.), habrá una lucha brutal por tres puestos entre las selecciones de Lituania, Grecia, Rusia, Venezuela, Macedonia, Puerto Rico, Nueva Zelanda, República Dominicana, Angola, Nigeria, Jordania y Corea del Sur (escritas en el orden en el que creo que quedarán clasificadas). Después del seudopucherazo de la FIBA, que de mala manera ha metido directamente a Gran Bretaña por ser país organizador, diversos representantes nacionales presenciarán en persona el sorteo de este torneo, que se realizará el día 31 de enero.

Esto es lo más parecido al cuadro oficial del torneo que tenemos por ahora

Así pues, en algún momento indeterminado (2) se meterán 12 bolitas en un bombo y resultarán dos grupos de 6. A pelo. Nada de cabezas de serie. Todo dependerá del azar y de la componente trilera que pueda flotar en el ambiente.

Tan factible es que a España le toque con, por ejemplo, China, Túnez, Gran Bretaña, Australia y Rusia, como en otro con USA, Argentina, Brasil, Francia, Lituania y Grecia. Y de esos dos grupos, pasan a la siguiente fase los cuatro primeros; el resto, a arrasar la villa olímpica durante noches sin fin.

En la segunda fase es cuando la matan: enfrentamiento directo en los clásicos cuartos-semis-final. Si España quiere evitar a USA en los cruces hay que hacer bueno el dicho “ten cerca a tus amigos, pero aún más a tus enemigos”: habrá que poner una vela negra a Michael Jordan para que el sorteo nos empareje en el mismo grupo que los norteamericanos, porque de lo contrario tendríamos que hacer la machada de dejarlos fuera de la final o realizar complicados cálculos hasta dilucidar qué basket average y/o cuántas derrotas son necesarias para ir por el otro lado del cuadro. Y si hacemos caso del Informe PISA, no somos los más preparados para ese nivel de análisis. Tampoco sería de recibo jugar al no me chilles que no te veo para perder de 20 contra Túnez, cuando hace pocos meses nos llenamos la boca con palabras como ética y deportividad al referirnos a la pantomima de los franceses en el Eurobasket de Lituania; no obstante, somos un país que está lleno de gente que se viste por los pies pero se cambia de chaqueta (ojo, que aunque lo parezca no estoy incidiendo de nuevo en el asunto Ricky Rubio), así que no descarto nada. Recapitulando, un porcentaje muy alto de nuestras posibilidades y esperanzas de disputar la final del 12 de agosto puede que nos lo estemos jugando por abril, cuando el bombo gire.

Lituania ha llegado a semifinales de los cinco JJ.OO. que se han celebrado desde su independencia en 1991. Y quieren seguir la racha

Pero veámoslo de otro modo: si nos creemos en disposición de ganar a USA en la final, ¿no sería mejor cruzarnos con ellos incluso antes (cuartos o semifinales) porque podría jugar a nuestro favor que ellos sientan una presión mayor por tener que llegar a la final? Francamente, me cuesta creer que a gente como Wade, Bryant, Rose o Durant les tiemble la mano al final del partido (nótese que voluntariamente he evitado mencionar a LeBron James), pero es una idea sobre la que reflexionar, pensamientos que seguro hacen secar la gomina del pelo de Scariolo y son un torreón importante del castillito de naipes que están edificando en el aire las altas esferas de la FEB.

En todo caso, si algo nos han enseñado los últimos campeonatos, es que somos capaces de palmar con cualquier equipo medio pelo. Hay que tener presente que Turquía (por dos veces), Serbia, Rusia, Croacia, Argentina, Lituania y Francia nos han mojado la oreja en partido oficial recientemente. Vender la piel del oso antes de matarlo nos puede costar caro, sobre todo si nos relajamos y cuando nos queremos dar cuenta tenemos el cuello entre los dientes del plantígrado peludo y hermoso. En este sentido soy optimista, porque asumo que el grado de mentalización de los nuestros superará cualquier efímera caraja que podamos sufrir. Ya son campeones de Europa y campeones del Mundo, pero para la mayoría de ellos es su última oportunidad de ser campeones olímpicos. Cuento con que harán todo lo posible para no desaprovecharla.

A estas alturas de artículo, en el que hemos dado por bueno un cuadro que desconocemos y unas selecciones que aún no se han formado, desgranar una final hipotética no chirriará a los lectores. Antes de partir hacia Londres, creo que aún sin fecha fija, se jugará un nuevo amistoso contra USA en el Palau San Jordi. Tras ese partido, se podrán sacar algunas conclusiones, mientras tanto se puede analizar el histórico reciente de los enfrentamientos de ambas selecciones, los duelos individuales, las unidades, el estilo de juego, el estado anímico… pero todo sigue en el ámbito del análisis-ficción.

¡Qué tiempos! Jordan, Fernando Martín… más de la mitad de los 24 jugadores que podrían rememorar por segunda vez aquella final no la presenciaron en directo por televisión porque ni siquiera habían nacido

Antecedentes recientes

Desde que entraron en la selección española los juniors de oro, el balance con Estados Unidos es el siguiente:

  • Mundial 2002 de Estados Unidos: victoria en el partido por el 5º puesto (81-75)
  • Juegos olímpicos de Atenas 2004: derrota en cuartos de final (94-102)
  • Juegos olímpicos de Pekín 2008: derrota en la primera fase (82-119) y derrota en la final (107-118)
  • Amistoso en Madrid previo al Mundial 2010: derrota (85-86)

Total: 1 victoria-4 derrotas. Vamos, que cuando ganamos la última vez a Estados Unidos, Ricky Rubio ni había debutado en la ACB (que es casi como decir que fue en blanco y negro). A la vista de estos resultados, ¿cuál debe ser nuestra filosofía? ¿jugar a meter 100 o a que no te metan más de 80? Los fríos números dicen que nos convendría centrarnos en la defensa no permitiendo más de 85 puntos para estar en disposición de disputar la victoria, porque si nos meten más de cien lo tenemos crudo. Me parece bien; a ver quién es el guapo que le pone el cascabel al gato. Aunque sí hay algo cierto: uno de los análisis que obviamos es que España jugó su mejor partido ofensivo de toda la era Gasol en la final de Pekín 2008. Y que, por lo general, es más complicado repetir (a nivel colectivo) un día excepcional en ataque que una defensa férrea, porque no depende tanto del estado de gracia sino de piernas y voluntad.

Duelos individuales

Si hacemos una quiniela jugador por jugador sobre quién ganaría los duelos individuales, me ponga como me ponga, nos saldrían todo victorias visitantes excepto tal vez el de los gasoles (Pau-Howard y Marc-Love, o viceversa, 1X en el peor de los casos). Sí, en un par de duelos individuales somos mejores, pero tampoco es para coger aire y gritar dándonos puñetazos en el pecho. Por nuestro bien, es mejor analizar el juego en conjunto.

Gasoles unidos jamás serán vencidos

El juego 5 contra 5

El mayor ejemplo de que el talento colectivo puede hundir al individual se dio en las semifinales del Mundial de Japón cuando Grecia, con el grandísimo Theodoros Papaloukas como estrella, comió la moral a los americanos. Desde ese cortocircuito a ambos lados de la banda, no se ha vuelo dar el caso de tener a los americanos colapsados en ataque. Lo más parecido fue el amistoso que jugamos contra ellos en el 2010, aunque fue un partido devaluado por las ausencias de ambos equipos. En este sentido, hay que hacer de abogado del diablo y dar un voto de confianza a la labor de scouting de los entrenadores estadounidenses.

Recuperando la polémica del 3 que comentaba anteriormente, no comparto que sea punto de partida innegociable salir con Navarro y Rudy de titulares independientemente del rival, mucho más si con ello se resiente el rendimiento de las unidades, que quedan muy descompensadas. La única gran ventaja que veo es que la amenaza de lanzamiento exterior creará mucho más espacio para nuestros interiores, porque ahí es donde podemos hacerlos daño. Insisto: ni los americanos ni ninguna selección puede parar el arsenal de centímetros y calidad que tenemos en la pintura. Es más, defensivamente tenemos 18 faltas personales con las que enviar a Howard a hacer el ridículo desde la línea de tiros libres sin que se resienta notablemente nuestro rendimiento en la zona rival.

Y por lo demás, lo de siempre: atención a sus robos de balón, porque corren como si les faltara la fe. Manos rápidas, contraataques meteóricos y mates estratosféricos son sus marcas de la casa. Hay que evitar canastas fáciles a toda costa.

Para ser un análisis preliminar, creo que tenemos suficiente material para discutir y fantasear. O si no, nos queda el consuelo de que tras la lectura de este interminable artículo ya queda menos para el 12 de agosto, el día de la final.

(1)  Siempre está bien recordar el mate de Rudy frente a Howard en Pekín 2008… pero es que el mate de Vince Carter sobre el francés Frederic Weis en los JJ.OO. de Sidney 2000 es de otra galaxia.

(2)  La fecha del sorteo aún no está decidida; para que sirva de orientación, en los Juegos de Pekín se repartieron los grupos cuatro meses antes de la competición (incluso antes que el preolímpico), completando el cuadro con los equipos A, B y C provenientes del torneo clasificatorio. Eso sí, para evitar suspicacias, una vez finalizado el preolímpico se hizo un nuevo sorteo entre esos tres equipos clasificados para ver cuál de ellos era el denominado A, B y C, respectivamente.